Enfermedades arteriales y venosas
Las arterias llevan la sangre hacia las piernas; las venas la devuelven. Hacen trabajos opuestos, y cuando fallan producen síntomas que pueden parecerse mucho aunque el tratamiento sea distinto, y a veces incompatible.
Esta página ayuda a ubicar de qué lado está el problema. El diagnóstico lo confirma eleco Doppler, pero saber qué preguntar ya es la mitad del camino.
Solicitar valoración
Cuándo no hay que esperar
Ante cualquiera de estas señales, la valoración debe ser inmediata:
- Una pierna que se hincha de forma repentina, dura, caliente y dolorosa
- Dolor en el pie en reposo que no cede, sobre todo por la noche
- Un pie frío, pálido o azulado comparado con el otro
- Una herida que se oscurece o que empeora en pocos días
- Dificultad para respirar o dolor en el pecho junto con una pierna hinchada
Venoso o arterial: cómo distinguirlos
La pista más útil es sencilla y puedes comprobarla tú: la molestia venosa mejora al elevar la pierna, la arterial empeora. En un caso le estás ayudando a la sangre a subir; en el otro le quitas a un pie que ya recibe poco riego la ayuda de la gravedad.
| Problema venoso | Problema arterial | |
|---|---|---|
| Qué hace el sistema | Devuelve la sangre desde las piernas hacia el corazón | Lleva la sangre oxigenada desde el corazón hacia las piernas |
| Cuándo aparece la molestia | Al final del día, después de muchas horas de pie o sentado | Al caminar cierta distancia; cede al detenerse |
| Qué la mejora | Elevar las piernas y caminar | Detenerse. En casos avanzados, colgar la pierna fuera de la cama |
| Aspecto de la piel | Hinchazón, venas visibles, oscurecimiento en el tobillo | Palidez, frialdad, pérdida de vello, uñas engrosadas |
| Dónde aparecen las heridas | Cara interna del tobillo | Dedos, talón y zonas de presión del pie |
| Riesgo si no se trata | Úlceras, trombosis, cambios permanentes en la piel | Isquemia crítica y riesgo de pérdida de la extremidad |
Hay casos mixtos en los que coexisten ambos, más frecuentes a partir de los 60 años y en personas con diabetes. Por eso se estudian siempre los dos sistemas.
Encuentra tu caso
Cada patología tiene su página con el detalle del diagnóstico y el tratamiento. Busca la descripción que más se parezca a lo que sientes.
- Venoso
Trombosis venosa profunda
Una pierna hinchada, dura y caliente, que apareció en horas o días.
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Insuficiencia venosa crónica
Pesadez y cansancio que empeoran al final del día, con hinchazón que mejora al elevar la pierna.
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Linfedema
Hinchazón que no baja con el reposo y que suele empezar en el dorso del pie o los dedos.
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Enfermedad arterial periférica
Dolor en las pantorrillas al caminar que obliga a parar y desaparece al descansar.
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Isquemia arterial
Dolor en el pie estando en reposo, sobre todo de noche, o un pie frío y pálido.
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Pie diabético
Tienes diabetes y apareció una herida, una zona endurecida o pérdida de sensibilidad en el pie.
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Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si mi problema es de venas o de arterias?
La pista más útil es qué le pasa al síntoma cuando elevas la pierna. La molestia venosa mejora al elevarla, porque ayudas a la sangre a subir. La arterial empeora, porque le quitas a un pie que ya recibe poco riego la ayuda de la gravedad. En casos avanzados, quien tiene enfermedad arterial cuelga la pierna fuera de la cama para poder dormir. Aun así, la confirmación es el eco Doppler: hay casos mixtos en los que coexisten las dos.
¿Se pueden tener las dos cosas a la vez?
Sí, y es más frecuente de lo que parece a partir de los 60 años o en personas con diabetes. Los casos mixtos importan porque el tratamiento de una puede estar contraindicado para la otra: la compresión, que es el pilar del manejo venoso, puede agravar una lesión de origen arterial. Por eso se estudian siempre los dos sistemas.
¿Las várices son lo mismo que la insuficiencia venosa?
Las várices son la manifestación visible; la insuficiencia venosa es el problema de fondo. Se puede tener insuficiencia sin várices llamativas y, al revés, várices pequeñas con poca repercusión. Lo que determina la gravedad no es lo que se ve, sino lo que muestra el Doppler.
¿Estas enfermedades se curan?
Algunas se corrigen y otras se controlan. La insuficiencia de una vena se resuelve cerrando esa vena. La enfermedad arterial se maneja controlando los factores de riesgo y, cuando hace falta, revascularizando. El linfedema no se cura pero sí se controla bien con tratamiento sostenido. Lo que cambia el pronóstico en todos los casos es el momento en que se detectan.
La valoración inicial incluye diagnóstico clínico, examen físico y estudio con eco Doppler vascular. De ahí se obtiene el diagnóstico definitivo y el plan de tratamiento.
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