Insuficiencia venosa crónica
Es la falla de las válvulas que ayudan a la sangre a subir por las venas de las piernas hacia el corazón. Cuando dejan de cerrar bien, la sangre se estanca y aumenta la presión dentro de la vena. Con el tiempo, esa presión es lo que produce várices, hinchazón y cambios en la piel.
No siempre se ve. Se puede tener insuficiencia venosa con piernas cansadas y sin una sola várice visible, y es igual de importante diagnosticarla a tiempo.
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Cómo se manifiesta
- Pesadez, cansancio o calambres en las piernas que empeoran al final del día
- Hinchazón (edema) que mejora al elevar las piernas o durante la noche
- Venas varicosas visibles, aunque no siempre están presentes
- Picazón o sensación de ardor en la piel de la pierna
- Oscurecimiento de la piel alrededor del tobillo
- Piel endurecida o brillante en los casos más avanzados
Cómo progresa si no se trata
No es una progresión inmediata ni igual en todos los casos, pero es la dirección habitual cuando la insuficiencia no se corrige.
Piernas cansadas
Sensación de pesadez y fatiga al final del día, sin cambios visibles todavía. Es la etapa que casi nadie consulta.
Aparecen las várices
Las venas superficiales se dilatan y se hacen visibles. Es la señal que más lleva a consulta, aunque no siempre es la más temprana.
Hinchazón persistente
El edema deja de irse solo con el reposo nocturno y empieza a notarse también por las mañanas.
Cambios en la piel
Pigmentación oscura alrededor del tobillo, piel endurecida o brillante. En este punto el daño ya no se revierte del todo.
Úlcera venosa
La piel se rompe y no cicatriza por sí sola. Es la complicación más grave y tiene su propio protocolo de tratamiento.
Si ya tienes una herida abierta que no cierra, la página de úlceras venosas explica el tratamiento específico.
Cómo se diagnostica
Examen clínico y clasificación
La exploración física ya orienta la etapa (clasificación CEAP): desde piernas sin cambios visibles hasta úlcera activa.
Eco Doppler venoso
Confirma el diagnóstico, identifica cuál vena tiene reflujo y en qué dirección circula mal la sangre: el dato que define si conviene tratarla y con qué técnica.
Qué se puede hacer
- Medias de compresión: el pilar del manejo en toda etapa, mejoran el retorno venoso y alivian los síntomas
- Elevar las piernas varias veces al día y evitar estar de pie o sentado por periodos largos sin moverse
- Actividad física regular, sobre todo caminar, que activa el bombeo muscular de la circulación venosa
- Control de peso, que reduce la presión sobre el sistema venoso
Cuando el reflujo es significativo o los síntomas no mejoran con estas medidas, cerrar la vena insuficiente corrige la causa. Las técnicas se explican en tratamientos de várices.
Por qué no conviene esperar
La insuficiencia venosa no se cura sola y tiende a progresar. Cuanto antes se corrige el reflujo, menor es el riesgo de llegar a cambios de piel permanentes o a una úlcera venosa, que puede tardar meses en cerrar.
Preguntas frecuentes
¿Insuficiencia venosa es lo mismo que várices?
No exactamente. La insuficiencia venosa es el problema de fondo: las válvulas de las venas dejan de cerrar bien y la sangre se estanca. Las várices son la manifestación visible más frecuente, pero se puede tener insuficiencia con várices pequeñas o casi invisibles. Lo que determina la gravedad es lo que muestra el eco Doppler, no lo que se ve a simple vista.
¿Se cura o solo se controla?
Depende de la causa. Cuando el reflujo viene de una vena concreta, la safena por ejemplo, cerrarla corrige el problema en esa vena. Lo que no se revierte son los cambios que ya dejó en la piel; por eso conviene tratarla antes de que lleguen.
¿Tengo que usar medias de compresión de por vida?
En la mayoría de los casos, sí, incluso después de tratar la vena insuficiente, porque ayudan a mantener el retorno venoso y a prevenir nuevas várices. La diferencia es que, tratada la causa, los síntomas mejoran mucho más rápido con ellas.
¿En qué momento deja de ser manejo conservador y pasa a tratamiento?
Cuando los síntomas persisten pese a las medias y las medidas de estilo de vida, cuando el reflujo es significativo en el eco Doppler, o cuando ya aparecen cambios en la piel. En esos casos, cerrar la vena suele dar mejor resultado que seguir solo con manejo conservador.
¿Qué pasa si no la trato?
Tiende a progresar: de piernas cansadas a várices, de várices a hinchazón persistente, y de ahí a cambios permanentes en la piel que pueden terminar en una úlcera venosa. No es una progresión inmediata ni igual en todos los casos, pero es la razón para no postergar la valoración.
La valoración inicial incluye diagnóstico clínico, examen físico y estudio con eco Doppler vascular. De ahí se obtiene el diagnóstico definitivo y el plan de tratamiento.
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