Saltar al contenido
098 720 6064

Calle OE7A y Av. Mariana de Jesús, Edif. Netlab Piso 05, Consultorio 503. Quito - Ecuador.

Lun a Jue: 13:30 – 15:00 · Vie: 13:30 – 14:30

Linfedema

Es la acumulación de líquido en los tejidos por una falla del sistema linfático, que normalmente drena ese líquido de vuelta a la circulación. A diferencia de la hinchazón por problemas de venas, aquí el sistema que falla no es el venoso, sino la red de vasos y ganglios linfáticos.

Se controla bien cuando se diagnostica a tiempo. El manejo conservador, terapia descongestiva y compresión, es efectivo en la gran mayoría de los casos.

Solicitar valoración
Evaluación de la hinchazón de una extremidad en consulta vascular

Cómo se manifiesta

  • Hinchazón que empieza en los dedos o el dorso del pie, y que puede extenderse hacia la pierna
  • Sensación de pesadez, tensión o “llenura” en la extremidad
  • La piel se vuelve difícil de pellizcar en la base de los dedos del pie (signo de Stemmer)
  • Hinchazón que mejora poco o nada al elevar la pierna
  • Con el tiempo, la piel se engrosa y puede tomar un aspecto verrugoso
  • Episodios repetidos de piel enrojecida, caliente y dolorosa (celulitis o erisipela)

Si la hinchazón sí mejora claramente al elevar la pierna y aparece sobre todo al final del día, es más probable que se trate de insuficiencia venosa que de linfedema — aunque ambas pueden coexistir.

Aparece con mayor frecuencia después de la extirpación o radiación de ganglios linfáticos, casi siempre por tratamiento oncológico —sobre todo de cáncer de mama—, tras infecciones de piel repetidas, o asociado a obesidad. Con menor frecuencia es de origen congénito.

Cuándo buscar atención sin demora

El tejido con linfedema es más propenso a infectarse. Si notas alguna de estas señales, no esperes:

  • Enrojecimiento que se extiende rápido, con la piel caliente y dolorosa
  • Fiebre o escalofríos
  • Una herida o grieta en la piel con salida de líquido

Cómo progresa

No todos los casos avanzan por igual, pero cuanto antes se trata, más fácil es mantenerlo en una etapa reversible.

  1. Etapa 0 - Latente

    El sistema linfático ya no transporta bien, pero todavía no hay hinchazón visible. Puede haber sensación de pesadez.

  2. Etapa I - Reversible

    Hinchazón que deja marca al presionar (fóvea) y que mejora, al menos en parte, con la elevación o durante la noche.

  3. Etapa II - Irreversible

    La hinchazón deja de ceder con la elevación. La piel empieza a engrosarse y aparece fibrosis.

  4. Etapa III - Elefantiasis

    Hinchazón severa, piel muy engrosada y con cambios verrugosos. Es la etapa más avanzada y la menos frecuente.

Cómo se diagnostica

  1. Examen clínico y signo de Stemmer

    En la mayoría de los casos el diagnóstico es clínico: distribución de la hinchazón, signo de Stemmer positivo y antecedente (cirugía oncológica, radioterapia, infecciones repetidas).

  2. Eco Doppler venoso

    Se realiza para descartar o identificar un componente venoso asociado, frecuente sobre todo en personas mayores.

  3. Linfogammagrafía

    En casos atípicos o de diagnóstico dudoso, mapea el sistema linfático y confirma el origen de la hinchazón. Se reserva para centros especializados.

Qué se puede hacer

  • Terapia descongestiva compleja: combina drenaje linfático manual, vendaje multicapa y ejercicios específicos, guiada por personal entrenado en linfedema
  • Prendas de compresión a medida, para mantener la reducción lograda con la terapia
  • Cuidado estricto de la piel: hidratación, evitar heridas y tratar cualquier signo de infección de inmediato
  • Control de peso, que reduce la carga sobre el sistema linfático

Por qué no conviene esperar

El linfedema es más fácil de controlar en sus etapas tempranas, cuando la hinchazón todavía cede con la elevación. Una vez que aparece fibrosis, el tejido ya no vuelve del todo a la normalidad, y el riesgo de infecciones de piel repetidas aumenta con cada episodio.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo que hinchazón por problemas de venas?

No. En la insuficiencia venosa la sangre se estanca en las venas; en el linfedema el problema está en el sistema linfático, que no logra drenar el líquido de los tejidos. Suelen distinguirse por dónde empieza la hinchazón, el linfedema típicamente en los dedos o el dorso del pie, y por cómo responde a elevar la pierna: la venosa mejora claramente, la linfática poco o nada. Pueden coexistir, sobre todo en personas mayores.

¿Por qué me dio linfedema?

La causa más frecuente es haber tenido cirugía o radioterapia con extirpación de ganglios linfáticos, casi siempre por tratamiento de cáncer, el de mama es el más común. También puede aparecer después de infecciones de piel repetidas o asociado a obesidad. El origen congénito existe, pero es poco frecuente.

¿Tiene cura?

No se cura en el sentido de revertir el daño al sistema linfático, pero se controla muy bien con tratamiento constante. La meta realista es mantener la hinchazón reducida y evitar que progrese a etapas con fibrosis, no eliminarla por completo.

¿Necesito cirugía?

La gran mayoría de los casos se maneja sin cirugía, con terapia descongestiva y compresión. La cirugía linfática existe para casos seleccionados que no responden al tratamiento conservador, y corresponde a un centro especializado en esa técnica.

¿Por qué es tan importante cuidar la piel?

Porque el tejido con linfedema tiene más riesgo de infectarse, celulitis o erisipela, ante cualquier herida pequeña, y cada episodio de infección puede dañar aún más el drenaje linfático que ya está comprometido. Cuidar la piel es, en la práctica, parte del tratamiento.

La valoración inicial incluye diagnóstico clínico, examen físico y estudio con eco Doppler vascular. De ahí se obtiene el diagnóstico definitivo y el plan de tratamiento.

Agenda una consulta con la Dra. Gómez